Vampiros

 

Vampiros

Los seres humanos se convierten en neófitos (vampiros recién convertidos) después de la mordida de uno de estos. Cuando el vampiro decide por cualquier razón no seguir bebiendo la sangre del humano, es cuando se produce lo llamado ‘transformación’. La transformación se puede repercutir durante los primeros minutos después de la mordida, pero una vez el proceso comience se tendrá que, o esperar a que el humano renazca, o matarlo.
La transformación puede durar entre 3-5 días, pero es interesante señalar que si se inyecta directamente en el corazón esto podría bajar a 2 días. Durante este tiempo, la voluntad humana soporta un dolor indescriptible que se siente como fuego abrasador que recorre todo tu cuerpo por dentro y por fuera, hasta que te quema el mismo corazón.

Los neófitos (también llamados neonatos) sienten una sed de sangre insaciable y tienden a romper las reglas. Esto suele durar años, como mínimo uno.
Los casos de neófitos con vida sin su creador se dan en casos excepcionales, pues al romper éstos las reglas constantemente matando a humanos sin pensar los Vulturi suelen buscarlos, y matarlos sin más.
Los neonatos tienen mucha más fuerza que los vampiros experimentados ya que están repletos de sangre humana, más de la que podría ingerir un vampiro veterano. Pero, aun cuando poseen esa gran fuerza, debido a la sed de sangre que no les abandona no suelen lograr pensar con claridad; es el motivo de que la mayoría estén destinados a morir a manos de otro vampiro.

La apariencia de los vampiros llega a ser, casi, angelical. No existen las imperfecciones de los vampiros a ojos humanos. Utilizan estos minios detalles para conseguir encandilar a sus presas y así obtener lo que deseen de ellos.
Cuando el vampiro se mantiene taciturno y reposado durante una larga temporada su piel llega a mostrarse, aparentemente, quebradiza y enfermiza. [el claro ejemplo de esto, son los Vulturi] 

Los ojos suelen ser del típico color escarlata, debido a la sangre humana que consume el vampiro. También pueden ser de color dorado si se decide ser ‘vegetariano’ aunque viene tardando unos meses en conseguir el color si antes tomó sangre humana. Cuando un vampiro tiene hambre, sea cual sea su dieta, sus ojos se tiñen de negro perdiendo el iris (esto también puede suceder debido al deseo, ya sea sexual o de sangre) 
Los neófitos, posean la dieta que posean, tienen los ojos rojos debido a su propia sangre humana.

Los vampiros son tan rápidos que el ojo humano no es capaz de, en ocasiones, lograr captar su presencia. Otras veces simplemente ven el borrón de la silueta del ser sobrenatural. La mayoría de los vampiros logran correr a la misma velocidad que los metamorfos, salvo algunas muy rebuscadas excepciones.

La fuerza vampírica es otra de sus grandes características, pues según la dieta el ser puede ser más o menos fuerte (los ‘carnívoros’ suelen poseer más fuerza física que los ‘vegetarianos’). Sea como fuere, los vampiros son una de las razas más potentes que existen.

Una vez convertidos, los vampiros no necesitan de la mundana capacidad de respirar; por lo cual pueden lograr atravesar larguísimas (infinitas) travesías sin respirar. 

Al convertirse, las emociones de los vampiros se intensifican notoriamente. Continúan sintiendo odio, amor, amistad, etc. Pero a una capacidad mayor, por lo que se sienten desprotegidos pues no saben regularmente qué les ocurre. También huelen y ven a la perfección, pudiendo percibir lo que ocurre a kilómetros de distancia. 

La única manera conocida de matar a un vampiro es desmembrándolo y quemando sus restos antes de que éste pueda regenerarse. El fuego viene siendo la única forma de acabar con un vampiro. 

Su olor es dulzón sobre todo, pero depende de la forma de cada vampiro. Los metamorfos no soportan este olor, y por el contrario los humanos se sienten terriblemente atraídos hacia él.

A la luz del sol el vampiro no se quema, en cambio comienza a brillar, reflectando en su piel los rayos del sol. Por este motivo un vampiro no puede salir los días soleados por lugares en los cuales transcurren personas humanas.